El Ayuntamiento de Cartagena ha iniciado los trámites para aprobar una nueva Ordenanza de Protección contra Incendios, una normativa centrada principalmente en mejorar la seguridad frente al fuego en las edificaciones del municipio y que pretende reforzar tanto la prevención como la capacidad de actuación ante una emergencia.
El procedimiento arranca con la consulta pública del documento, que permanecerá abierto durante los próximos dos meses a través de la web municipal, según ha anunciado el concejal de Seguridad Ciudadana, José Ramón Llorca.
Durante este periodo, ciudadanos, profesionales, asociaciones y entidades que puedan verse afectados por la futura normativa podrán presentar las observaciones, propuestas y aportaciones que consideren oportunas antes de continuar con su tramitación.
La nueva ordenanza nace con varios objetivos sobre la mesa: incrementar la protección de las personas frente a los incendios, mejorar la seguridad de los edificios, facilitar una intervención más rápida de los servicios de emergencia y reforzar la prevención mediante la incorporación de medidas complementarias.
“Necesitamos la participación de todos para conseguir un municipio más seguro”, ha señalado Llorca, que ha destacado la importancia de aprovechar el periodo de consulta para completar y mejorar el texto antes de su aprobación definitiva.
La iniciativa responde también a la necesidad de complementar la normativa estatal actualmente vigente, desarrollando aquellos aspectos que requieren una regulación más concreta en el ámbito municipal y ofreciendo una mayor seguridad jurídica tanto a los ciudadanos como a los profesionales y a los propios servicios municipales.
Con la nueva ordenanza, Cartagena busca además contar con una regulación adaptada a las características específicas del municipio, incorporando al texto la experiencia acumulada durante años por los profesionales de Bomberos y Protección Civil de Cartagena.
El objetivo final es disponer de una herramienta municipal más precisa y actualizada que permita anticiparse a los riesgos, establecer mejores condiciones de protección en los edificios y facilitar la actuación de los servicios de emergencia cuando, pese a las medidas preventivas, se produzca un incendio.














