La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, ha reclamado al Gobierno de España que refuerce de manera inmediata la vigilancia y el control de las costas cartageneras después de que este miércoles 19 de agosto una embarcación llegara hasta Cala del Barco, donde desembarcó a una decena de personas a plena luz del día.
La llegada de la patera a una cala de Cartagena sorprendió a bañistas y turistas que se encontraban en la zona y que pudieron grabar con sus teléfonos móviles el momento en el que la embarcación alcanzaba prácticamente la orilla, sus ocupantes desembarcaban y, posteriormente, la lancha volvía a hacerse a la mar.
Las imágenes, difundidas durante las últimas horas, han vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre la vigilancia de la costa y los medios disponibles para detectar este tipo de embarcaciones antes de que consigan alcanzar tierra.
“Esto no puede normalizarse. No podemos aceptar que las mafias que trafican con personas tengan tanta facilidad para llegar hasta nuestras costas”, ha señalado Arroyo, que reclama una política migratoria que califica como “seria, ordenada y segura”.
La alcaldesa considera especialmente preocupante el lugar elegido para el desembarco. Cala del Barco es un enclave muy concreto y resguardado de la costa cartagenera, circunstancia que, según Arroyo, hace todavía más necesario preguntarse por la eficacia de los actuales mecanismos de vigilancia marítima.
“Si una patera puede llegar hasta una cala como esta, desembarcar a plena vista de ciudadanos y después marcharse, tenemos que preguntarnos cómo está funcionando el control de nuestras fronteras marítimas”, ha afirmado.
Arroyo ha pedido al Ejecutivo central más medios humanos y tecnológicos para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, con el objetivo de mejorar la detección de embarcaciones antes de que alcancen el litoral y poder actuar con mayor rapidez.
La alcaldesa también ha vuelto a referirse a la situación que vive Cartagena por la llegada de inmigrantes de forma irregular y por el funcionamiento de las instalaciones habilitadas en el antiguo Hospital Naval. Según ha señalado, Cartagena “lleva tiempo denunciando que está pagando las consecuencias de la ausencia de una política migratoria seria por parte del Gobierno de Pedro Sánchez”.
Arroyo sostiene que Cartagena se encuentra en una situación singular al recibir personas que llegan directamente por vía marítima y, al mismo tiempo, acoger a inmigrantes derivados por el Gobierno de España hasta el campamento instalado en el antiguo Hospital Naval, unas instalaciones que, recuerda, fueron planteadas inicialmente con carácter temporal.
Por ello, ha reclamado que el Gobierno central ejerza sus competencias y evite que sean los municipios y las comunidades autónomas quienes tengan que afrontar sin medios suficientes las consecuencias derivadas de la inmigración irregular.
La regidora cartagenera reclama una política nacional basada en el control de las fronteras, la dotación de recursos suficientes y una mayor coordinación con los países de origen y tránsito, además de con los organismos europeos responsables de la vigilancia de las fronteras exteriores.
Arroyo ha querido diferenciar esta petición de una posición contraria a la acogida de personas que necesitan ayuda y ha insistido en el carácter abierto de la ciudad.
“Cartagena es una ciudad solidaria y abierta, y, a la vez, también necesita que sus costas estén protegidas y que los cartageneros tengan la seguridad de que existe un control efectivo de nuestras fronteras”, ha señalado.
La alcaldesa considera que lo ocurrido este miércoles demuestra la necesidad de revisar los mecanismos actuales de vigilancia y ha reclamado una respuesta del Ejecutivo central. “Lo que hemos visto hoy, como lo que estamos viendo y viviendo en Ceuta, demuestra que algo está fallando y que el Gobierno tiene que actuar”, ha concluido.














