La Muralla Púnica de Cartagena vuelve a estar cerrada al público apenas unos días después de su reapertura. El Partido Cantonal de Cartagena (PCAN) ha denunciado que el centro de interpretación ha tenido que clausurarse nuevamente debido a una avería en el sistema de aire acondicionado, el mismo problema que ya provocó su cierre el pasado 23 de julio.
El monumento reabrió sus puertas el 31 de julio, después de que el Ayuntamiento de Cartagena anunciara que la instalación de climatización había sido reparada. Sin embargo, según denuncia el PCAN, la normalidad duró muy poco. El centro permaneció abierto únicamente unas horas antes de que el sistema volviera a colapsar, obligando a cerrar de nuevo las instalaciones.
Desde la formación cantonalista critican que, a diferencia de lo ocurrido con el primer cierre, en esta ocasión no se haya informado públicamente de la nueva clausura, provocando que turistas y cartageneros que acuden hasta el monumento se encuentren directamente con las puertas cerradas.
El PCAN considera especialmente grave que una instalación de estas características permanezca fuera de servicio precisamente durante agosto, uno de los meses con mayor presencia de visitantes en Cartagena. La formación cuestiona la planificación realizada por el Ayuntamiento y considera que las comprobaciones y tareas de mantenimiento del sistema de climatización deberían haberse realizado con suficiente antelación antes de la llegada de las altas temperaturas y de la temporada turística.
La Muralla Púnica constituye uno de los principales vestigios de la antigua Qart Hadasht y uno de los espacios históricos integrados en Cartagena Puerto de Culturas. Su cierre en pleno verano supone, según denuncia el partido, dejar fuera de la oferta turística uno de los enclaves fundamentales para comprender el pasado cartaginés de la ciudad.
El Partido Cantonal amplía sus críticas a la situación del Museo Arqueológico Municipal Enrique Escudero de Castro, cuyas instalaciones también permanecen cerradas debido a las obras de reforma. Para la formación, la coincidencia de ambos cierres durante la temporada estival evidencia una falta de planificación en la gestión de algunos de los principales recursos culturales y turísticos de Cartagena.
El secretario de Organización del Partido Cantonal, Antonio Conesa, responsabiliza directamente al Gobierno municipal de esta situación y considera incomprensible que actuaciones y problemas de mantenimiento terminen afectando a varios espacios turísticos precisamente cuando existe una mayor demanda.
“Que el principal museo municipal y que la Muralla Púnica estén cerrados cuando existe más demanda de visitas sólo tiene un responsable: la alcaldesa, Noelia Arroyo”, afirma Conesa.
El dirigente cantonalista sostiene que las actuaciones que obligan a cerrar centros turísticos deberían programarse preferentemente durante los meses de menor afluencia. “Cualquier gestor con dos dedos de frente programa obras en centros turísticos en temporada baja, octubre o noviembre, por ejemplo. Pero de eso parece que hay carencia absoluta en Cartagena”, concluye.
El nuevo cierre supone así el segundo episodio en menos de un mes relacionado con la climatización de la Muralla Púnica, después de una reapertura que debía poner fin al problema y que, según denuncia el PCAN, apenas consiguió mantener el monumento abierto durante unas horas.
















