Durante semanas fueron muchos los cartageneros que se hicieron la misma pregunta al pasar por la calle Santa Florentina: ¿qué había pasado con Delbianco? La histórica heladería italiana, conocida por las largas colas que se formaban en verano para probar sus helados artesanales, había desaparecido de su ubicación habitual, alimentando todo tipo de rumores. Algunos incluso pensaban que había cerrado definitivamente o que sus propietarios habían regresado a Italia.
Sin embargo, la realidad es muy distinta. Delbianco sigue en Cartagena y, desde hace apenas una semana, ha abierto las puertas de su nuevo establecimiento en la calle Bodegones, número 7, a escasos minutos de la plaza del Ayuntamiento y de la plaza del Rey.
El cambio responde a una decisión estratégica. Aunque la heladería atendía al público en Santa Florentina, la elaboración de los helados ya se realizaba desde hace tiempo en la fábrica que la empresa posee en la calle Bodegones. Mantener ambos locales suponía un importante coste, por lo que sus responsables han optado por unificar producción y venta en un mismo espacio.
Esta reorganización no solo permite reducir gastos derivados del alquiler, sino también ofrecer un producto todavía más fresco, al elaborarse y servirse prácticamente en el mismo lugar.
La llegada de Delbianco también supone un impulso para la calle Bodegones, una vía con gran potencial por su cercanía al centro histórico, pero que durante años ha permanecido en un discreto segundo plano. La apertura de un negocio con tanta capacidad de atraer clientes puede contribuir a dinamizar el tránsito peatonal y la actividad comercial de la zona.
Los clientes que ya han visitado el nuevo establecimiento siguen encontrando la esencia que convirtió a Delbianco en una referencia de los helados artesanales en Cartagena. De hecho, el negocio mantiene una valoración de 4,5 estrellas en Google, reflejo de la buena acogida que continúa teniendo entre vecinos y visitantes.
El nuevo horario de apertura es de martes, miércoles, jueves y domingo de 17:00 a 22:00 horas, mientras que los viernes y sábados permanece abierto desde las 17:00 hasta aproximadamente las 23:30 horas. Los lunes permanece cerrado.
Así que quienes echaban de menos aquellos helados que durante años llenaron de vida la calle Santa Florentina pueden estar tranquilos: Delbianco no se ha marchado. Simplemente ha cambiado de dirección y ahora continúa escribiendo su historia desde la calle Bodegones, donde espera seguir conquistando a varias generaciones de amantes del helado artesanal.















