Hay celebraciones que van mucho más allá del escenario. Son encuentros con la memoria, con las costumbres heredadas y con esas pequeñas historias que han pasado de generación en generación hasta convertirse en parte de la identidad de un pueblo. Eso es precisamente lo que vuelve a reivindicar el Festival Nacional de Folclore de la Comarca de Cartagena, que esta semana alcanza su trigésimo segunda edición con una mirada puesta en los galanteos y los ajuares, dos elementos inseparables de las antiguas bodas populares.
Hasta el 11 de julio, La Palma se convierte en el epicentro de la cultura tradicional con una programación que combina música, exposiciones, talleres, conferencias, visitas guiadas y encuentros destinados a mantener vivo un patrimonio que no siempre puede conservarse entre las paredes de un museo. Porque el verdadero legado del folclore está en las personas, en las canciones, en los bailes, en los recuerdos familiares y en las costumbres que aún hoy siguen emocionando a quienes las descubren.
El cartel de esta edición, obra del pintor Pérez Casanova, refleja ese espíritu de respeto por las raíces y acompaña una programación organizada por el Grupo Folclórico Ciudad de Cartagena con la colaboración del Ayuntamiento de Cartagena. La inauguración reunió este pasado sábado en la Casa del Folclore de La Palma al concejal de Empleo, Álvaro Valdés, y a numerosos asistentes que disfrutaron de la actuación de La Ronda de Motilleja, llegada desde Albacete, además de la apertura de la exposición Memorias del sí quiero, un recorrido por los objetos, recuerdos y tradiciones que rodeaban el matrimonio popular y que permanecerá abierta durante toda la semana.
Durante los próximos días, el festival continuará ofreciendo actividades para todas las edades. Los más pequeños podrán participar en el taller En busca de la boda perfecta, mientras que el público adulto encontrará espacios para profundizar en las antiguas formas de cortejo con la charla Llevarse la novia o compartir experiencias sobre la conservación del patrimonio inmaterial en la mesa redonda Hilos del recuerdo. También habrá programas especiales de radio y visitas guiadas que permitirán conocer más de cerca el trabajo de conservación que realiza la Casa del Folclore.
Uno de los momentos más esperados llegará el viernes con la Gran Noche Folk, protagonizada por el grupo extremeño El Gato con Jotas, que demostrará cómo la música tradicional también puede dialogar con los nuevos tiempos sin perder su esencia.
El broche final llegará el sábado 11 de julio con el tradicional Festival Nacional de Folclore, una cita que reunirá sobre el escenario a agrupaciones llegadas desde distintos puntos de España. Compartirán protagonismo el Grupo Folclórico Infantil Santa Florentina y el Grupo Folclórico Ciudad de Cartagena, ambos de La Palma, junto al Grupo de Danzas Coletores de Calahorra, el Grupo Folclórico Villa de Alhama y Rebulir, Cultura Tradicional, procedente de Ourense. La noche concluirá con un castillo de fuegos artificiales que pondrá el punto final a una edición que vuelve a demostrar que las tradiciones no pertenecen al pasado cuando siguen encontrando personas dispuestas a conservarlas, compartirlas y hacerlas crecer.
En un tiempo en el que todo parece avanzar cada vez más deprisa, iniciativas como esta recuerdan que la identidad también necesita espacios donde detenerse, escuchar y mirar hacia atrás para comprender quiénes somos. El Festival Nacional de Folclore de la Comarca de Cartagena vuelve a hacerlo desde La Palma, convirtiendo la cultura popular en un lugar de encuentro entre generaciones y manteniendo viva una herencia que sigue latiendo con fuerza en la comarca.














