Cartagena ha cerrado el mes de junio con 11.770 personas inscritas en las listas del desempleo, el mejor registro para este mes desde 2008. El municipio vuelve a mejorar sus cifras laborales tras reducir el paro en 43 personas durante el último mes, un descenso del 0,36%, consolidando además por segundo mes consecutivo la barrera de los 12.000 desempleados, que ya había quedado atrás durante el pasado mes de mayo.
Los datos, dados a conocer por el concejal de Empresa y Empleo, Álvaro Valdés, confirman una evolución positiva que se mantiene desde hace varios años. Si se compara con junio de 2022, cuando Cartagena registraba 14.844 personas desempleadas, la reducción alcanza ya los 3.074 parados, lo que supone un descenso del 20,7% en apenas cuatro años.
La evolución también refleja cómo el mercado laboral cartagenero ha ido dejando atrás los peores registros de los últimos años. Incluso los habituales incrementos del paro durante los meses de invierno son ahora considerablemente menores, pasando de los 16.054 desempleados registrados en marzo de 2022 a los 12.414 contabilizados en febrero de este año. Además, cada mes de junio ha mejorado el dato obtenido el año anterior, confirmando una tendencia sostenida.
La reducción del desempleo se reparte entre prácticamente todos los sectores productivos. La construcción vuelve a ser uno de los motores de esta mejora, reduciendo el número de parados desde los 1.013 hasta los 915, lo que representa una caída cercana al 10% en términos interanuales. La agricultura también mejora sus cifras con un descenso del 12%, pasando de 401 a 353 desempleados.
El sector servicios, principal generador de empleo en el municipio, continúa concentrando la mayor parte de la recuperación. En el último año ha reducido su número de desempleados hasta situarse en 8.190 personas y solo durante el mes de junio contabilizó 140 parados menos, impulsado por el inicio de la campaña turística y el incremento de la actividad estival.
Pese a estos datos positivos, la realidad económica de Cartagena sigue planteando importantes desafíos. Reducir el desempleo es una buena noticia, pero el verdadero reto continúa siendo la creación de empleo estable, cualificado y bien remunerado. Buena parte de las contrataciones que sostienen estas cifras están vinculadas a la estacionalidad del turismo y los servicios, mientras que el municipio continúa esperando proyectos industriales e inversiones capaces de generar puestos de trabajo de mayor valor añadido.
En este sentido, Cartagena sigue compitiendo con una importante desventaja. La falta de grandes inversiones públicas y privadas, unida a unas infraestructuras que llevan décadas pendientes de ejecución, limita seriamente su capacidad de crecimiento económico. La ausencia de una conexión ferroviaria directa y competitiva con Madrid, el retraso de la variante ferroviaria de mercancías, la falta de desarrollo de infraestructuras estratégicas para el Puerto y la Zona de Actividades Logísticas, así como otras inversiones largamente reivindicadas, continúan frenando el potencial de una comarca con una de las mayores capacidades industriales y logísticas del sureste español.
Los datos del paro invitan al optimismo y demuestran que Cartagena mantiene una tendencia positiva en la creación de empleo. Sin embargo, el municipio sigue necesitando un impulso decidido que permita atraer nuevas empresas, consolidar su tejido industrial y ofrecer oportunidades laborales de mayor calidad. Porque reducir el desempleo es importante, pero garantizar un futuro con empleo estable y salarios competitivos será el verdadero indicador del desarrollo económico que Cartagena lleva años reclamando.














