La rápida respuesta de los Bomberos del Ayuntamiento de Cartagena y de las brigadas forestales de la Comunidad Autónoma evitó durante la tarde de este lunes que un incendio declarado en las inmediaciones de La Algameca Chica terminara convirtiéndose en un grave incendio forestal en una de las zonas de mayor valor natural del entorno de la ciudad.
El fuego se originó cerca de la pista que conduce al poblado de La Algameca Chica, en la falda del monte Galeras y a la altura del Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE), una zona donde abundan los matorrales y los pinares y donde las elevadas temperaturas de los últimos días han dejado la vegetación especialmente seca.
Según informó el concejal de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Cartagena, José Ramón Llorca, las llamas comenzaron a avanzar ladera arriba alimentadas por el combustible vegetal existente en el monte. Aunque el incendio llegó a afectar aproximadamente a unos 500 metros cuadrados de superficie, la rápida actuación de los equipos de emergencia consiguió contener el avance antes de que alcanzara una extensión mucho mayor.
Hasta el lugar se desplazaron efectivos del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento del Ayuntamiento de Cartagena, que trabajaron coordinadamente con miembros de la Brigada Forestal de la Comunidad Autónoma procedentes de su base de Tentegorra. En el dispositivo también participaron agentes de la Policía Local de Cartagena y voluntarios de Protección Civil, que colaboraron en las labores de apoyo y aseguramiento de la zona.
La coordinación entre todos los servicios permitió atacar el incendio desde sus primeros momentos, evitando que las llamas continuaran ascendiendo por la ladera del monte Galeras, un espacio especialmente sensible desde el punto de vista medioambiental y donde un incendio de mayores dimensiones habría supuesto un importante riesgo tanto para la masa forestal como para las infraestructuras próximas.
Poco antes de las seis de la tarde el incendio quedó oficialmente extinguido. Una vez controladas las llamas, los bomberos regresaron al parque mientras que las brigadas forestales permanecieron varias horas más sobre el terreno realizando labores de refresco, una actuación habitual destinada a eliminar cualquier punto caliente que pudiera provocar una reactivación del fuego con el viento o el aumento de las temperaturas.
Por el momento se desconocen las causas que originaron el incendio y será la investigación correspondiente la que determine qué provocó el inicio de las llamas. No obstante, las autoridades recuerdan que durante estos meses el riesgo de incendio forestal se encuentra en niveles muy elevados debido a la combinación de calor extremo, baja humedad ambiental y vegetación completamente seca.
José Ramón Llorca destacó que la intervención de los equipos de emergencia fue determinante para impedir que el incendio adquiriera una mayor magnitud. Según explicó, las condiciones meteorológicas y las características del terreno hacían especialmente favorable una rápida propagación del fuego, por lo que la actuación coordinada de los distintos servicios resultó clave para evitar consecuencias mucho más graves.
La zona donde se produjo el incendio se encuentra muy próxima a espacios naturales de gran valor ecológico que forman parte del entorno de la Sierra de la Muela, Cabo Tiñoso y Roldán, un área especialmente protegida que cada verano mantiene una vigilancia constante ante el elevado riesgo de incendios forestales.
Los servicios de emergencias recuerdan que durante la época estival cualquier negligencia puede tener consecuencias importantes. Una colilla mal apagada, una quema no autorizada o incluso el efecto lupa producido por determinados objetos pueden convertirse en el origen de un incendio capaz de propagarse en cuestión de minutos cuando coinciden altas temperaturas y fuertes rachas de viento.
Este nuevo incidente vuelve a poner de manifiesto la importancia de la rapidez en la movilización de los recursos de emergencia. En apenas unas horas el fuego pudo ser controlado y extinguido sin que se registraran daños personales ni fuera necesario desalojar ninguna instalación cercana, limitando la superficie afectada a unos 500 metros cuadrados de monte bajo y pinar.
La actuación conjunta de Bomberos de Cartagena, brigadas forestales, Policía Local y Protección Civil permitió cerrar la emergencia con éxito y evitar que un incendio que comenzó como un foco localizado terminara convirtiéndose en un grave episodio forestal en uno de los montes más emblemáticos del litoral cartagenero.















