Un Merca Campo de Cartagena: una oportunidad que la comarca lleva demasiado tiempo esperando

La creación de un mercado mayorista en Los Camachos reduciría costes logísticos, ahorraría combustible, impulsaría la agricultura local y mejoraría el abastecimiento de la hostelería y el turismo de toda la comarca del Campo de Cartagena.

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Hay ideas que no necesitan grandes campañas de marketing para convencer. Basta con escucharlas una vez para preguntarse por qué no se hicieron hace veinte o treinta años. La propuesta de crear un gran mercado mayorista en Los Camachos para abastecer al Campo de Cartagena es una de ellas.

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Porque, si nos detenemos a pensarlo un momento, la situación actual resulta cuanto menos paradójica. Vivimos en una de las comarcas agrícolas más importantes de Europa. Miles de hectáreas producen durante todo el año frutas, verduras y hortalizas que acaban llegando a supermercados y mesas de medio continente. Contamos con el primer puerto granelero de España, uno de los complejos industriales más importantes del Mediterráneo, una red de autovías que conecta con Andalucía, la Comunidad Valenciana y el centro peninsular, y una de las mayores concentraciones de establecimientos hosteleros y turísticos de toda la Región de Murcia. Sin embargo, cuando un restaurante, un hotel, un pequeño comercio o una empresa de distribución necesita abastecerse de productos frescos, en la mayoría de los casos tiene que desplazarse hasta Mercamurcia.

Es una imagen que se repite todas las madrugadas. Decenas de furgonetas y camiones salen desde Cartagena, La Unión, Torre Pacheco, Fuente Álamo, Los Alcázares, San Javier, San Pedro del Pinatar, La Manga, Cabo de Palos o incluso Mazarrón para recorrer más de cincuenta kilómetros hasta Murcia. Allí realizan sus compras y vuelven a recorrer exactamente el mismo camino de regreso.

Son cientos de kilómetros diarios que podrían evitarse.

Y cuando hablamos de cientos de kilómetros no estamos hablando únicamente de tiempo. Estamos hablando de combustible, de neumáticos, de mantenimiento, de averías, de horas de trabajo y de emisiones contaminantes. Estamos hablando de dinero. Mucho dinero.

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Cada litro de gasóleo que se consume para realizar un trayecto que podría reducirse termina repercutiendo en el precio final del producto. Cada hora que un profesional pasa conduciendo es una hora menos dedicada a atender su negocio. Cada vehículo que recorre diariamente esa distancia genera un coste que acaba pagando toda la cadena alimentaria.

Un mercado mayorista ubicado en Los Camachos reduciría de forma considerable todos esos gastos.

No sería necesario atravesar media región para comprar productos que, en muchos casos, incluso se han cultivado en el propio Campo de Cartagena. La logística sería mucho más eficiente y el ahorro sería inmediato tanto para las grandes empresas como para los pequeños negocios familiares.

Pero las ventajas no terminan ahí.

La comarca del Campo de Cartagena es mucho más que agricultura. Es también uno de los mayores destinos turísticos del Mediterráneo español.

Cartagena, La Manga, Cabo de Palos, el Mar Menor, Islas Menores, Los Nietos, La Azohía, Isla Plana, Los Alcázares o San Pedro del Pinatar concentran durante el verano miles de plazas hoteleras, apartamentos turísticos, restaurantes, cafeterías, bares, chiringuitos y supermercados que necesitan recibir productos frescos prácticamente todos los días.

En temporada alta, esa demanda se multiplica de forma espectacular.

Disponer de un gran centro de distribución prácticamente en el corazón de la comarca permitiría abastecer mucho más rápido a toda esa red de establecimientos. El pescado llegaría antes, la fruta recorrería menos kilómetros, las verduras mantendrían una mayor frescura y los tiempos de reparto se reducirían considerablemente.

Además, permitiría organizar rutas logísticas mucho más eficientes. Un camión podría salir desde Los Camachos y abastecer en pocas horas a Cartagena, La Manga, Cabo de Palos, Los Alcázares, San Javier o Torre Pacheco sin necesidad de realizar primero un viaje hasta Murcia y regresar después a la costa.

La diferencia económica, a largo plazo, sería enorme.

También supondría un importante beneficio medioambiental.

Hoy hablamos continuamente de sostenibilidad, de reducción de emisiones y de movilidad eficiente. Pues bien, pocas actuaciones tendrían un efecto tan directo como evitar miles de desplazamientos anuales entre el Campo de Cartagena y Murcia. Menos kilómetros significan menos dióxido de carbono, menos consumo energético y menos tráfico en las carreteras.

Y quizá lo más llamativo es que hablamos de una medida que no obliga a cambiar hábitos ni tecnologías. Simplemente consiste en acercar el mercado al lugar donde realmente está la producción y donde también se concentra una parte muy importante del consumo.

Porque otra de las grandes ventajas de este proyecto sería precisamente esa: acercar la distribución al productor.

El Campo de Cartagena es uno de los grandes motores agrícolas de España. Miles de agricultores producen alimentos de enorme calidad que, en numerosas ocasiones, recorren decenas de kilómetros para volver posteriormente a la misma comarca donde fueron cultivados.

Resulta difícil encontrar una explicación lógica.

Un Merca Campo de Cartagena permitiría que muchos productores comercializaran directamente mucho más cerca de sus explotaciones. Reduciría costes de transporte, facilitaría la llegada de compradores y reforzaría la comercialización del producto de proximidad.

Sería, además, un magnífico escaparate para poner en valor la enorme riqueza agroalimentaria de la comarca.

Y no solo hablamos de frutas y hortalizas.

Un mercado mayorista de estas características también concentraría pescado procedente de la lonja de Cartagena, carnes, productos congelados, bebidas, alimentación especializada, panadería, productos ecológicos, distribución hostelera y todo tipo de servicios complementarios.

En torno a una infraestructura así suelen instalarse empresas de frío industrial, logística, embalaje, transporte, maquinaria, limpieza, mantenimiento o transformación alimentaria.

Es decir, hablamos de una inversión con un importante efecto multiplicador sobre la economía.

Y Los Camachos parece el lugar idóneo.

Su ubicación junto a las principales autovías, su proximidad al Puerto de Cartagena y el desarrollo previsto de la futura Zona de Actividades Logísticas convierten este enclave en uno de los espacios con mayor potencial del sureste español.

No sería únicamente un mercado para Cartagena.

Sería el mercado de toda la comarca del Campo de Cartagena.

Un mercado pensado para abastecer a los municipios que forman parte de un mismo territorio económico y productivo. Un territorio donde agricultura, industria, puerto, turismo y hostelería conviven cada día y necesitan una infraestructura capaz de unir todas esas piezas.

Incluso podría convertirse en un importante centro de distribución para otras zonas cercanas como el Valle del Guadalentín, el Levante almeriense o el sur de la provincia de Alicante, aprovechando la extraordinaria posición geográfica de Cartagena.

Mientras otras ciudades trabajan por acercar la logística a los centros de producción, aquí seguimos aceptando con total normalidad que miles de vehículos recorran diariamente decenas de kilómetros para realizar una actividad que perfectamente podría desarrollarse mucho más cerca.

Por eso la propuesta merece algo más que un estudio de viabilidad.

Merece una reflexión profunda sobre el modelo económico que queremos para el futuro.

Si aspiramos a que el Campo de Cartagena siga siendo uno de los grandes motores económicos del sureste español, también necesita infraestructuras acordes con ese potencial. No basta con producir; también hay que distribuir, transformar y generar valor añadido desde el propio territorio.

El Campo de Cartagena ya tiene agricultores, empresas, puerto, carreteras, hoteles, restaurantes, industria y capacidad logística. Tiene prácticamente todos los ingredientes.

Quizá ha llegado el momento de incorporar el último que falta.

Porque, si algo demuestra esta propuesta, es que muchas veces las mejores ideas no son las más complejas, sino las que simplemente aplican el sentido común.

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Aida Belmonte
Aida Belmonte
Aida Belmonte dirige ¿Dónde Comemos? Cartagena, donde lidera el enfoque informativo del medio y la cobertura de actualidad local, cultural y social en Cartagena y su comarca.
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